Las primeras declaraciones de Gustavo Álvarez como entrenador de Liga de Quito dejaron en claro cuál sería la identidad que intentaría construir en el equipo. Antes de enfrentar a Leones FC por la Copa Ecuador, el estratega argentino afirmó que no solo era importante ganar, sino también la manera de conseguir las victorias, un mensaje que reflejaba su intención de implantar un fútbol ofensivo, intenso y protagonista. Esa idea no quedó únicamente en el discurso, ya que el equipo la trasladó al campo desde el pitazo inicial.
El debut oficial de Álvarez terminó con una contundente goleada por 6-0, en un partido donde Liga de Quito mostró presión alta, recuperación inmediata del balón, circulación rápida y una gran eficacia ofensiva. La actuación marcó un fuerte contraste con el ciclo de Tiago Nunes, que durante varios meses fue cuestionado por el funcionamiento del equipo y por las constantes referencias del técnico brasileño a los arbitrajes, el estado de las canchas y sus cruces con la prensa. En apenas un partido, el nuevo entrenador transmitió una imagen distinta y dejó la sensación de que el equipo vuelve a tener una identidad futbolística clara.
El último partido de Tiago Nunes al frente de LDU fue con una derrota contra Universidad Católica
La etapa de Tiago Nunes al frente de Liga de Quito llegó a su fin después de una derrota por 1-0 frente a Universidad Católica, en un encuentro disputado a mediados de julio en el estadio Olímpico Atahualpa. Ese resultado terminó siendo el último compromiso oficial del entrenador brasileño, cuyo proceso ya acumulaba varias críticas debido a la irregularidad del equipo y a la falta de títulos durante su gestión.
Tras ese compromiso, la dirigencia decidió poner fin al ciclo de común acuerdo y comenzar una nueva etapa con Gustavo Álvarez. El cambio de entrenador respondió a la necesidad de darle un nuevo impulso al plantel en un momento clave de la temporada. El contraste entre la despedida de Nunes, marcada por una derrota, y el estreno de Álvarez, acompañado por una goleada y un funcionamiento convincente, alimentó el optimismo de los hinchas sobre el futuro inmediato del conjunto albo.
El primer partido de Gustavo Álvarez llena de motivación a LDU en mira de los octavos de Libertadores
El contundente triunfo sobre Leones FC también representa un importante impulso anímico para Liga de Quito de cara a uno de los mayores desafíos de la temporada. En aproximadamente dos semanas, el conjunto universitario disputará los octavos de final de la Copa Libertadores frente a Mirassol, una serie en la que buscará confirmar la mejoría mostrada en el estreno del nuevo cuerpo técnico. Más allá del resultado, lo que más ilusiona dentro de Liga de Quito es el funcionamiento que mostró el equipo durante los 90 minutos.
La presión alta, el protagonismo ofensivo y el rendimiento de jugadores como Michael Estrada fortalecen la confianza del plantel antes del duelo continental. Si Gustavo Álvarez logra mantener esa intensidad y consolidar su idea de juego, el cuadro albo llegará con un panorama mucho más alentador para afrontar la eliminatoria frente a Mirassol y seguir soñando con una destacada participación en la Copa Libertadores.







