Jorge Guzmán reveló porque no hace caso al Ministerio del Deporte y quiere seguir como presidente de Emelec
Jorge Guzmán quiere seguir al mando de Emelec, pese a que no lo reconocen a él ni a su directorio
La crisis institucional en el Club Sport Emelec ha alcanzado un punto de ebullición tras las recientes y explosivas declaraciones de Jorge Guzmán. El dirigente, cuya presidencia ha sido cuestionada y desconocida por las autoridades gubernamentales, ha decidido romper el silencio para explicar por qué se mantiene firme en el cargo a pesar de las disposiciones del Ministerio del Deporte. En una postura desafiante, Guzmán argumentó que su permanencia no es una cuestión de ego o poder, sino una medida de supervivencia para evitar el colapso definitivo de la institución guayaquileña en este convulso inicio de 2026.
La justificación de Guzmán para ignorar las directrices estatales se basa en un escenario apocalíptico para el club. Según sus propias palabras, acatar la decisión del Viceministro del Deporte y dar un paso al costado en este momento crítico dejaría un vacío legal y administrativo que el equipo no podría soportar. El dirigente fue tajante al advertir sobre las consecuencias de su salida forzosa: afirmó con contundencia que si él acepta la resolución del Ministerio, Emelec "irá a segunda categoría" de manera inmediata debido a la falta de firmas autorizadas para gestionar los pagos urgentes y las deudas que asfixian al club.
Las declaraciones contundentes de Jorge Guzmán luego que lo sacaron de la presidencia de Emelec:
Guzmán sostiene que el Ministerio del Deporte no está dimensionando la gravedad de la situación financiera y operativa de los "eléctricos". Para él, la intervención o el desconocimiento de su directiva solo aceleraría la ejecución de demandas internacionales en la FIFA y la suspensión de derechos federativos en la LigaPro. En su narrativa, él se presenta como el único muro de contención que separa al "Bombillo" de una desaparición administrativa, alegando que los procesos burocráticos del gobierno son demasiado lentos para la velocidad con la que se mueven las deudas del fútbol profesional.
Desde la otra vereda, el Ministerio del Deporte insiste en que la directiva de Guzmán carece de legalidad por irregularidades en los procesos electorales y estatutarios. Sin embargo, Guzmán ignora estas advertencias y sigue ejerciendo funciones, argumentando que su compromiso es con los socios y con la estabilidad del equipo. Esta dualidad de mando ha generado un clima de incertidumbre total en la plantilla y el cuerpo técnico, quienes no saben con certeza quién garantiza sus contratos mientras el presidente actual se atrinchera en su despacho del Estadio Capwell apelando al "estado de necesidad".
La situación ha dividido profundamente a la hinchada azul. Mientras algunos sectores ven en Jorge Guzmán a un líder que intenta salvar los restos del club, otros consideran que su negativa a aceptar la ley solo prolonga la agonía y pone en riesgo la participación del equipo en el torneo nacional. Las declaraciones sobre la posible caída a la segunda categoría han sembrado el pánico, pero también han sido interpretadas como una estrategia de presión para que el Viceministro dé marcha atrás y permita una transición más pausada o la validación de su gestión por encima de los reglamentos.
Los millones que tiene Emelec de déficit:
El principal argumento de Jorge Guzmán para no abandonar la presidencia radica en la magnitud del desastre financiero que ha heredado y acumulado el club. Emelec arrastra actualmente una cifra escalofriante de 30 millones de dólares en pasivos, una deuda que incluye salarios atrasados con exjugadores, cuotas pendientes con proveedores, préstamos bancarios y multas de organismos internacionales. Guzmán asegura que manejar esta "bomba de tiempo" requiere de una gestión que ya conozca los acuerdos de pago; de lo contrario, cualquier intervención externa provocaría que los acreedores exijan el pago inmediato del total, algo que llevaría a la quiebra técnica y al descenso inevitable que el dirigente tanto menciona.