LDU gastó el premio de la Libertadores en este jugador, fracasó y hoy vende tortas
El jugador tiene un nuevo trabajo, lejos del fútbol tras su retiro
La histórica conquista de la Copa Libertadores por parte de Liga de Quito (LDU) no solo dejó una huella imborrable en el fútbol ecuatoriano, sino que también otorgó al club un premio económico millonario. La directiva decidió reinvertir gran parte de ese capital en fortalecer el equipo para mantenerse en la élite, pero uno de esos movimientos resultó ser un error costoso. Se trata de un atacante que llegó con el cartel de figura, financiado por los bonos de la gloria continental, pero cuyo paso por el estadio Rodrigo Paz Delgado fue calificado como un fracaso rotundo.
A pesar de la fuerte inversión y la expectativa de la hinchada "alba", el rendimiento del jugador estuvo muy por debajo de lo esperado. Tras una etapa marcada por la falta de goles y actuaciones discretas, su carrera profesional entró en un declive que lo alejó definitivamente de las canchas.
Del área rival a los hornos
Lejos de los lujos que prometía su millonario contrato inicial, la realidad actual del exfutbolista es completamente distinta. Tras retirarse del fútbol profesional, tuvo que reinventarse para sostener su economía y encontró una nueva pasión en la cocina. Actualmente, se dedica al comercio de tortas y pasteles artesanales, un emprendimiento propio con el que busca estabilidad fuera del mundo deportivo.
Detalles de su trayectoria:
La Inversión: LDU utilizó una parte significativa del premio de la Conmebol para cubrir su pase y sus altos honorarios.
El Fracaso: Es recordado como una de las contrataciones menos rentables en relación costo-beneficio en la historia reciente del club.
Nueva Vida: Hoy se gana la vida como emprendedor gastronómico, cambiando los botines por el delantal y las ovaciones del estadio por los pedidos de sus clientes.
Este caso se ha vuelto viral como un ejemplo de que el éxito financiero en un fichaje no garantiza resultados deportivos, y de cómo la vida después del fútbol puede llevar a los protagonistas por caminos tan dulces como inesperados.