Gustavo Álvarez descartó utilizar el desgaste del calendario como una justificación para explicar el empate de Liga de Quito ante Mushuc Runa y fue contundente al defender la exigencia que implica competir en varios torneos. El entrenador albo considera que jugar cada tres días forma parte de las obligaciones de un equipo grande, por lo que la acumulación de partidos no debería convertirse en una excusa cuando el rendimiento no alcanza las expectativas. Sus declaraciones llegaron después del 0-0 en Casa Blanca, resultado que generó cuestionamientos por el funcionamiento del equipo.
La postura del técnico argentino apunta directamente a uno de los principales desafíos que tiene Liga durante esta temporada: administrar un calendario cargado sin reducir su competitividad. El conjunto universitario participa en LigaPro, Copa Ecuador y Copa Libertadores, por lo que debe afrontar partidos con pocos días de recuperación entre uno y otro. Sin embargo, Álvarez dejó claro que ese escenario es parte de la realidad de los clubes que compiten por diferentes objetivos. Para el estratega, un equipo de la dimensión de Liga debe estar preparado para responder en cada competición.
Liga de Quito juega después de cinco días otra vez por LigaPro
Liga de Quito volverá a disputar un partido de LigaPro apenas cinco días después del empate ante Mushuc Runa. El conjunto albo deberá visitar a Técnico Universitario el domingo 6 de septiembre a las 15:00, en una fecha unificada en la que todos los partidos se disputarán simultáneamente. El encuentro representará una nueva oportunidad para que el equipo dirigido por Álvarez pueda recuperar los puntos que dejó escapar en Casa Blanca y, sobre todo, cortar una racha de dos jornadas consecutivas sin conseguir una victoria en el campeonato nacional.
El corto periodo entre ambos compromisos vuelve a poner a prueba la capacidad de Liga para administrar su plantilla. Los jugadores tendrán cinco días para recuperarse y preparar el siguiente encuentro, aunque el cuerpo técnico deberá analizar cuidadosamente las cargas físicas de quienes acumulan mayor cantidad de minutos. La situación, precisamente, encaja con el argumento expuesto por Álvarez: el calendario exige una planificación constante y obliga a los equipos que compiten en varios frentes a tener alternativas.
Liga de Quito también se prepara para jugar por los cuartos de final de la Copa Libertadores en menos de diez días
Además del campeonato nacional, Liga de Quito ya tiene puesta la mirada en uno de los compromisos más importantes de su temporada. El equipo ecuatoriano disputará los cuartos de final de la Copa Libertadores frente a Palmeiras el 9 de septiembre, en Brasil en el duelo de ida. El encuentro llegará apenas unos días después de la visita a Técnico Universitario, por lo que el cuerpo técnico tendrá que distribuir los esfuerzos y preparar dos partidos de características completamente diferentes en un periodo muy corto.
El desafío internacional incrementa todavía más la exigencia para el plantel albo, que tendrá que viajar a Brasil y enfrentarse a uno de los equipos más importantes del continente. La serie ante Palmeiras representa una oportunidad para que Liga vuelva a competir entre los ocho mejores de América y, al mismo tiempo, una prueba para comprobar si puede sostener su rendimiento pese a la acumulación de partidos. Álvarez ya estableció su postura: jugar cada tres días es una obligación para los grandes y no debe utilizarse como excusa. Ahora, el equipo tendrá que trasladar esa filosofía a la cancha.







