Gustavo Álvarez lanzó una de sus críticas más fuertes contra los jugadores de Liga de Quito, después de reconocer que el equipo mostró una preocupante falta de actitud durante la derrota 1-2 frente a Macará, disputada en el estadio Rodrigo Paz Delgado. El entrenador argentino no ocultó su molestia por la imagen que dejaron sus dirigidos y aseguró que el problema va más allá de las dificultades futbolísticas. “Lo real del último partido nuestro no fue lo que hicimos, sino mucho peor lo que transmitimos. Un equipo apático, un equipo sin alma. Eso es lo que fuimos”, manifestó el estratega. Sus palabras reflejan el descontento que existe dentro del cuerpo técnico por el rendimiento colectivo.

La principal preocupación de Álvarez está relacionada con la actitud que muestran sus futbolistas dentro del terreno de juego, un aspecto que considera fundamental para recuperar la competitividad. El entrenador reconoció que los errores técnicos, tácticos y físicos pueden corregirse mediante los entrenamientos, pero advirtió que primero necesita observar una respuesta diferente del plantel. “Antes el equipo tiene que tener otra actitud”, expresó el argentino, quien también manifestó que la entrega no puede negociarse. Estas declaraciones llegan en medio del malestar de los aficionados, quienes han cuestionado el funcionamiento colectivo y la falta de respuestas durante los últimos compromisos.

Liga de Quito está fuera de los puestos de clasificación a la Copa Libertadores

Liga de Quito ocupa actualmente la cuarta posición del hexagonal final con 53 puntos, una ubicación que lo mantiene fuera de los puestos de clasificación a la Copa Libertadores 2027. El conjunto universitario se encuentra a 10 unidades de Macará, que aparece segundo con 63 puntos y ocupa una de las plazas que permiten acceder directamente a la fase de grupos del torneo continental. Además, Universidad Católica también registra 53 puntos, pero se mantiene en la tercera posición gracias a su mejor diferencia de goles. Esta situación complica las aspiraciones de los albos, especialmente porque solamente quedan seis jornadas para finalizar el campeonato.

El panorama obliga a LDU a conseguir resultados positivos durante los próximos compromisos si pretende recuperar terreno en la lucha por la clasificación internacional. Aunque todavía existen 18 puntos en disputa, la diferencia con Macará representa un obstáculo importante y el equipo también deberá esperar que sus rivales pierdan unidades. Además, la pelea por el tercer puesto continúa abierta, debido a que Universidad Católica mantiene una mejor diferencia de goles y actualmente ocupa la plaza que permite disputar la segunda fase previa de la Copa Libertadores. Por esta razón, las declaraciones de Gustavo Álvarez adquieren mayor relevancia, considerando que una reacción deportiva será necesaria para mejorar las posibilidades del conjunto universitario.

Gustavo Álvarez ha perdido 5 partidos como DT de Liga de Quito

Gustavo Álvarez registra 5 derrotas en 18 partidos dirigidos como entrenador de Liga de Quito, desde que asumió el banquillo universitario en reemplazo de Tiago Nunes. Durante ese periodo, el estratega argentino consiguió 9 victorias y 4 empates, estadísticas que reflejan una campaña con resultados positivos, aunque también marcada por dificultades para mantener la regularidad. Su equipo ha ganado exactamente la mitad de los encuentros disputados y registra un promedio de 1,72 puntos por partido, considerando las 31 unidades obtenidas de 54 posibles. Sin embargo, los resultados recientes han aumentado los cuestionamientos.

A pesar de las críticas, Álvarez ha defendido la evolución estadística de su gestión, asegurando que encontró a Liga de Quito con un porcentaje de puntos conseguidos del 48 % y que posteriormente logró elevarlo al 63 %, según el balance expuesto por el propio entrenador. Sin embargo, también reconoció que esa mejoría no resulta suficiente para cumplir con las aspiraciones de la institución. La preocupación aumenta porque los problemas no están relacionados únicamente con los resultados, sino también con la imagen que transmite el equipo durante los encuentros. Para el argentino, recuperar el carácter y la entrega será fundamental antes de conseguir una mejor respuesta futbolística.