La tarjeta amarilla que recibió Deyverson durante la victoria 0-1 de Liga de Quito ante Aucas continúa generando debate entre los aficionados albos. El delantero brasileño protagonizó una acción que llamó la atención durante el partido disputado en el estadio Gonzalo Pozo Ripalda, después de disputar una pelota con un defensor del conjunto oriental y terminar en el césped. Tras levantarse, Deyverson quedó mirando hacia la hinchada local y, pese a que no realizó un gesto provocativo evidente, terminó siendo amonestado por el árbitro Juan Andrade. La decisión generó dudas entre los seguidores de Liga, quienes consideran que simplemente observar hacia las tribunas no debería haber sido suficiente para recibir una amonestación.
El episodio ocurrió durante un partido en el que Liga de Quito consiguió una importante victoria como visitante, pero la acción protagonizada por Deyverson terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados entre los hinchas. El delantero es conocido por su personalidad dentro del terreno de juego y por protagonizar situaciones que pueden generar reacciones entre los aficionados, pero en esta oportunidad varios seguidores albos sostienen que no hubo una provocación clara. El debate se mantiene porque, desde la perspectiva de los hinchas, el brasileño no habría realizado gestos ofensivos.
¿Qué dice la norma de la IFAB sobre la conducta incorrecta durante las celebraciones?
Las reglas de la IFAB contemplan determinadas conductas como motivo de amonestación durante las celebraciones de los goles o determinadas acciones frente a los espectadores. De acuerdo con el artículo 12 de las Reglas de Juego, un futbolista puede ser sancionado si trepa las vallas perimetrales o se acerca a los espectadores de una manera que provoque problemas de seguridad. También se considera conducta sancionable actuar de forma provocadora o exaltada, utilizar una máscara o artículos similares para cubrirse la cabeza o el rostro, quitarse la camiseta o cubrirse la cabeza con ella. Estas disposiciones buscan evitar comportamientos que puedan generar conflictos, riesgos de seguridad o situaciones que excedan los límites establecidos por el reglamento.
Sin embargo, la situación de Deyverson ante Aucas genera precisamente el debate porque los aficionados de Liga consideran que ninguna de esas conductas fue evidente en la acción. El brasileño no habría trepado una valla, ni se habría acercado a los espectadores, ni habría utilizado algún elemento para cubrirse el rostro. Tampoco se quitó la camiseta, según la descripción de la acción realizada durante el partido. La interpretación arbitral de la jugada puede depender de lo que haya ocurrido exactamente en el momento de la amonestación y de la valoración del juez sobre la actitud del futbolista.
Deyverson ya tiene casi tantas amarillas como goles en LigaPro
Deyverson suma cuatro goles y tres tarjetas amarillas en 23 partidos de LigaPro, una estadística que refleja que el delantero brasileño está cerca de tener la misma cantidad de amonestaciones que de anotaciones en el campeonato ecuatoriano. El atacante llegó a Liga de Quito con el objetivo de convertirse en una referencia ofensiva y, aunque ha conseguido marcar en diferentes compromisos, también ha acumulado tarjetas que pueden terminar siendo relevantes cuando avance la temporada. Su estilo de juego intenso y su personalidad dentro de la cancha forman parte de las características que lo identifican.
La amonestación ante Aucas vuelve a poner ese aspecto sobre la mesa. Deyverson deberá controlar sus reacciones y evitar situaciones que puedan interpretarse como provocaciones, especialmente porque Liga de Quito afronta una etapa decisiva de la temporada. El equipo de Gustavo Álvarez tiene por delante la vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores ante Mirassol, donde cada jugador disponible puede ser determinante. Por eso, más allá del debate generado por la amarilla en el Gonzalo Pozo Ripalda, el delantero tendrá que administrar su comportamiento y mantener la concentración.







