Luis Segovia terminó ejecutando el quinto penal de Liga de Quito frente a Palmeiras porque fue el futbolista que se ofreció para asumir ese lanzamiento cuando ningún otro compañero tomó la responsabilidad. El defensor no era necesariamente el especialista elegido para cerrar la tanda, pero aceptó hacerse cargo de uno de los remates de mayor presión de la serie. Segovia finalmente falló su ejecución y el cuadro albo quedó eliminado de la Copa Libertadores, un desenlace doloroso después de haber conseguido imponerse 3-2 durante los 90 minutos y llevar la clasificación hasta una definición desde los doce pasos.
El fallo terminó colocando a Segovia en el centro de la escena, aunque el contexto de la elección resulta importante para analizar lo ocurrido. El defensor había tenido protagonismo durante el encuentro y posteriormente decidió exponerse en una instancia en la que no apareció otro compañero dispuesto a ejecutar el quinto lanzamiento. Los penales terminaron castigando a LDU, que no consiguió aprovechar el remate detenido por Gonzalo Valle y sufrió dos atajadas de Carlos Miguel. La eliminación cerró una noche en la que el equipo quiteño estuvo cerca de avanzar, pero no pudo completar la remontada en una definición donde la precisión terminó inclinando la serie a favor de Palmeiras.
Lucas “Tití” Rodríguez tuvo el primer fallo de LDU en los penales
El primer error de Liga en la tanda llegó con Lucas “Tití” Rodríguez, quien ejecutó el segundo penal del conjunto ecuatoriano y no consiguió convertirlo. El argentino había participado directamente en uno de los goles durante los 90 minutos con una asistencia, aunque su actuación tuvo momentos irregulares antes de llegar a la definición. Su fallo dejó a LDU con menos margen para equivocarse en los siguientes cobros y trasladó todavía más presión hacia los compañeros que debían continuar ejecutando. Posteriormente llegaría el segundo remate desperdiciado por los albos, precisamente con Segovia en el quinto turno.
La situación de Rodríguez reflejó los contrastes que puede dejar un partido definido desde los doce pasos. Haber aportado una asistencia durante el tiempo reglamentario no evitó que posteriormente quedara involucrado en uno de los momentos determinantes de la eliminación. LDU consiguió mantenerse con posibilidades durante la tanda gracias a la intervención de Valle, pero necesitaba mayor efectividad para completar el trabajo del arquero. Los fallos de Tití Rodríguez y Segovia terminaron siendo demasiado costosos frente a un Palmeiras que también desperdició un lanzamiento, pero encontró en su propio guardameta la respuesta necesaria para sostener la ventaja.
Gonzalo Valle atajó un penal para LDU, pero no fue suficiente
Gonzalo Valle volvió a responder para Liga de Quito al detener el cuarto penal de Palmeiras, ejecutado por Evangelista, y mantener abierta la posibilidad de que los albos continuaran peleando por la clasificación. El arquero consiguió imponerse en uno de los lanzamientos del conjunto brasileño y entregó a sus compañeros una oportunidad para equilibrar la definición. Su intervención, sin embargo, necesitaba estar acompañada por la efectividad de los ejecutantes de LDU. Los dos remates desperdiciados por el cuadro ecuatoriano terminaron haciendo insuficiente la atajada conseguida por Valle.
En el otro arco, Carlos Miguel terminó teniendo mayor incidencia en la definición al detener dos ejecuciones de Liga. Esa diferencia entre los guardametas terminó pesando en una tanda muy ajustada, especialmente porque Valle también consiguió cumplir con una de las tareas más difíciles para un arquero en estas instancias. LDU había hecho el esfuerzo de ganar 3-2 durante los 90 minutos y llevar la serie hasta los penales, pero no pudo completar la clasificación. La responsabilidad terminó repartiéndose entre varios protagonistas y, aunque el quinto lanzamiento dejó expuesto a Segovia, la eliminación fue consecuencia de una tanda en la que Palmeiras tuvo mayor efectividad.







