Si algún día organizan una velada al estilo de los eventos de boxeo entre figuras del deporte y creadores de contenido, yo no tendría problema en subirme al ring. De hecho, me gustaría que mi rival fuera Damián Díaz, alguien a quien considero un gran amigo desde hace muchos años. Lo digo entre risas y como una anécdota, porque siempre hemos tenido una buena relación y sería un espectáculo entretenido para la gente, aunque antes de aceptar ese reto sé perfectamente que tendría una misión muy importante por delante.
La realidad es que yo tendría que bajar algunos kilos para poder competir en igualdad de condiciones. El "Kitu" todavía mantiene el ritmo de un futbolista profesional y continúa entrenándose todos los días, mientras que mi presente es muy distinto al de mis años como jugador. Aun así, creo que sería una experiencia divertida y una oportunidad para compartir con alguien a quien respeto mucho dentro y fuera de las canchas. Más allá del resultado, sería una exhibición entre amigos, con el objetivo de entretener a la gente.
La altura no sería un impedimento para enfrentar a Damián Díaz
Si hablamos únicamente del aspecto físico, la diferencia de estatura no sería un problema importante para ese hipotético combate. Yo mido 1,68 metros, mientras que Damián Díaz alcanza aproximadamente 1,75 metros, una diferencia que puede sentirse sobre el ring, pero que no resulta determinante cuando ambos conocen el deporte y se preparan adecuadamente para un evento de este tipo.
El verdadero reto estaría en el estado físico de cada uno. Mientras yo debería realizar una preparación importante para recuperar condición y bajar de peso, Damián continúa entrenando diariamente como futbolista profesional. Esa continuidad le permitiría llegar con una ventaja desde el punto de vista atlético, aunque en un combate de exhibición lo más importante sería ofrecer un buen espectáculo y disfrutar de una experiencia diferente entre dos personas que mantienen una excelente amistad.
Damián Díaz sigue compitiendo al máximo nivel con 40 años
Uno de los aspectos que más admiro del "Kitu" es que, a sus 40 años, sigue demostrando que puede competir en el fútbol profesional. Actualmente defiende la camiseta de Guayaquil City Fútbol Club, donde continúa aportando toda la experiencia y la calidad técnica que lo convirtieron durante muchos años en uno de los futbolistas más determinantes del campeonato ecuatoriano.
Mantenerse vigente a esa edad requiere un enorme compromiso con el entrenamiento, la alimentación y el cuidado físico. Por eso digo que, si algún día ese combate amistoso llegara a realizarse, él tendría una ventaja importante por el simple hecho de seguir en actividad. De todas maneras, aceptaría el desafío con mucho gusto, porque más allá del resultado sería una oportunidad para compartir con un gran amigo y regalarle un momento diferente a los aficionados que durante tantos años disfrutaron de nuestras carreras dentro de una cancha de fútbol.







