Entiendo perfectamente la frustración que siente el hincha cuando Liga Deportiva Universitaria de Quito pierde partidos importantes. También me duele ver al equipo atravesar un momento complicado, pero hay límites que nunca deberían cruzarse. No comparto que, después de una o dos derrotas, algunos aficionados intenten buscar peleas o quieran ingresar a los camerinos para encarar a los jugadores o al cuerpo técnico. Ese tipo de comportamientos no representan la historia ni los valores de la hinchada alba.

Por eso fui claro al decir que "no está bien perder un partido o dos y que los hinchas se metan a buscar pelear. Ese no es el comportamiento de la hinchada de LDU". Lo mencioné haciendo referencia a los incidentes que, supuestamente, ocurrieron luego de la derrota por 0-1 frente a Leones del Norte en el estadio Rodrigo Paz Delgado, cuando trascendió que un grupo de aficionados intentó acercarse a los camerinos. En momentos de crisis es cuando más serenidad debe existir, porque la violencia nunca será la solución para sacar adelante a un equipo.

El ambiente en LDU ya venía tenso antes de la salida de Tiago Nunes

Desde mi punto de vista, el clima de tensión no comenzó con la salida de Tiago Nunes. El ambiente ya venía cargado desde la derrota frente a Universidad Católica en el estadio Olímpico Atahualpa, un resultado que terminó siendo el último partido del entrenador brasileño al frente de Liga de Quito. Desde ese momento la presión sobre el plantel y la dirigencia aumentó considerablemente.

Cuando los resultados no acompañan, es normal que aparezcan cuestionamientos, pero también es importante mantener la calma y permitir que el club encuentre soluciones. La salida del entrenador fue una decisión institucional, pero la responsabilidad de revertir el momento también recae sobre los jugadores, quienes ahora deberán responder bajo el interinato de Patricio Hurtado para recuperar la confianza de la hinchada.

Liga de Quito está muy lejos de IDV y debe mejorar en la LigaPro

La realidad deportiva también explica parte del malestar que existe entre los aficionados. Actualmente, Liga de Quito ocupa el sexto lugar de la LigaPro con 28 puntos, una campaña que lo mantiene a 21 unidades del líder, Independiente del Valle. Esa diferencia refleja que el equipo ha dejado escapar demasiados puntos durante la temporada y que necesita una reacción inmediata si quiere volver a pelear por los primeros puestos.

Ahora comienza una nueva etapa con Patricio Hurtado como entrenador interino, y considero que el plantel debe aprovechar este cambio para recuperar su nivel futbolístico. Liga todavía tiene competencias importantes por disputar, pero para volver a ser protagonista necesita mejorar tanto en el funcionamiento como en la actitud dentro de la cancha. La exigencia siempre será alta en un club de esta magnitud, aunque esa presión nunca debe justificar actos de violencia o enfrentamientos entre la hinchada y el equipo.