No solo a César Farías en BSC, mira en lo que ya fallaron a Vicente Sánchez en Emelec
Vicente Sánchez ha tenido que remar contra corriente en Emelec
El ambiente en el Astillero parece estar marcado por una brecha creciente entre las ambiciones de sus cuerpos técnicos y la cruda realidad de sus finanzas. Mientras en la acera de enfrente se cuestiona la gestión administrativa para satisfacer los pedidos de refuerzos, la situación en el "Bombillo" no es muy distinta. No solo a César Farías en BSC le han quedado debiendo con la inscripción de jugadores clave como Matías Lugo; ahora, el foco de la frustración se traslada al banquillo azul, donde las promesas de un plantel estelar han comenzado a chocar con la pared del presupuesto institucional.
La planificación deportiva del estratega uruguayo ha recibido su primer golpe bajo antes de que el torneo gane ritmo. Mira en lo que ya fallaron a Vicente Sánchez en Emelec: el técnico había solicitado con insistencia la llegada de un compatriota suyo para dar el salto de calidad definitivo en el ataque, pero la respuesta de la directiva fue negativa. A pesar de las semanas de gestiones y la ilusión generada en la hinchada, la cúpula dirigencial tuvo que admitir que no existen las garantías económicas para concretar la operación que Sánchez consideraba vital para su esquema.
El nombre que desvelaba al entrenador y que finalmente se descartó fue el del talentoso delantero uruguayo Nicolás López. No pudieron contratar al Diente López porque se sale del presupuesto, dejando un vacío de jerarquía que el cuerpo técnico pretendía llenar con urgencia. Aunque hubo acercamientos iniciales, la cifra de 1.8 millones de dólares por su ficha resultó ser un obstáculo insalvable para un Emelec que está priorizando el orden administrativo y la reducción de deudas tras años de manejos cuestionables.
Esta negativa representa una falla significativa en la comunicación entre lo que el técnico proyecta en la pizarra y lo que la tesorería puede costear. Para Vicente Sánchez, la llegada del "Diente" no era un capricho, sino la solución a la falta de peso ofensivo que mostró el equipo en ciertos tramos de la pretemporada. Al no concretarse el fichaje por falta de fondos, el DT se ve obligado a replantear su estrategia y a confiar en los elementos actuales, quienes ahora cargan con la presión de rendir sin ese refuerzo de élite que se les prometió.
La frustración en el seno del equipo es evidente, pues se siente que el "Bombillo" está perdiendo terreno en la carrera de armamentos frente a otros clubes que han hecho inversiones más agresivas. La incapacidad de cubrir los montos solicitados por jugadores de esta talla pone en evidencia que el saneamiento financiero de Emelec será un proceso lento y doloroso, donde los resultados deportivos podrían verse condicionados por la falta de liquidez inmediata para contrataciones de alto impacto.