La anulación del gol de Michael Estrada ante Independiente del Valle continúa generando cuestionamientos entre los aficionados de Liga de Quito, especialmente por la forma en la que se presentó la revisión del VAR. Durante la transmisión se pudo observar un fragmento de la jugada en el que aparentemente el balón entra en contacto con la mano o el brazo del delantero antes de que este termine sacando provecho de la acción. Sin embargo, la secuencia mostrada no permitió apreciar con absoluta claridad todo lo ocurrido desde el inicio del contacto hasta la definición. Esta situación provocó que varios hinchas consideraran que la jugada merecía un análisis más amplio.

La controversia no se centra únicamente en si Estrada tocó o no el balón con la mano, sino también en las circunstancias que rodearon ese contacto y en la aplicación de la normativa. En una jugada de estas características resulta fundamental conocer la secuencia completa para establecer si existió una infracción sancionable y, sobre todo, si el atacante marcó inmediatamente después del contacto. La decisión terminó perjudicando a Liga de Quito en un momento importante del compromiso, porque el gol habría significado el empate ante Independiente del Valle.

Según la normativa de la IFAB, no toda mano es sancionable, pero hay excepciones

La Regla 12 de la IFAB establece que no todo contacto del balón con la mano o el brazo constituye automáticamente una infracción. Para determinar si existe una mano sancionable, deben analizarse diferentes circunstancias de la acción, entre ellas la posición del brazo y si el jugador mueve deliberadamente la mano o el brazo hacia el balón. Por lo tanto, una mano accidental no debe ser castigada simplemente por producirse el contacto. Esta parte del reglamento es precisamente la que genera discusión cuando una jugada como la de Estrada es observada de manera aislada, porque el contexto completo puede resultar determinante para interpretar lo sucedido.

Sin embargo, el propio reglamento contempla una excepción específica cuando el jugador marca inmediatamente después de que el balón toque su mano o brazo. En ese escenario, el gol debe ser anulado incluso si el contacto fue accidental y el futbolista no tuvo intención de tocar el balón con la mano. Por esa razón, el debate sobre Estrada no necesariamente se resuelve demostrando que el contacto fue involuntario. La pregunta fundamental es si el delantero obtuvo el beneficio inmediato de ese contacto y posteriormente convirtió la acción en gol.

En el anterior partido de LDU también le anularon un gol

La situación de Michael Estrada se suma a otro episodio reciente que también afectó a Liga de Quito. En el anterior compromiso del conjunto albo, el VAR anuló un gol de Jesús Pretell frente a Delfín, una decisión que igualmente generó discusión alrededor de las intervenciones arbitrales que han terminado modificando anotaciones conseguidas por el equipo. Estos antecedentes hacen que los aficionados estén especialmente atentos a las decisiones tomadas mediante la tecnología y a las imágenes utilizadas durante las revisiones.

En el caso de Estrada, la polémica adquiere todavía mayor relevancia porque la anotación podía modificar el desarrollo del encuentro contra Independiente del Valle. Liga de Quito buscaba reaccionar y el empate le habría permitido disputar el tramo final con un escenario completamente diferente. Finalmente, el gol fue invalidado y el conjunto albo terminó perdiendo 0-2, por lo que la jugada quedó marcada como uno de los momentos determinantes del compromiso. La decisión arbitral podrá ser defendida desde la aplicación de la Regla 12 si se considera que Estrada marcó inmediatamente después del contacto.