Solo faltaba la firma pero se durmió Barcelona SC y Esteban Paz se lo llevó a su equipo
El jugador tenía opción de llegar al Ídolo pero hasta que se decidan, Leones ya lo tiene amarrado
El mercado de transferencias en el fútbol ecuatoriano siempre deja historias de giros inesperados, y la llegada de Dario Pazmiño a Leones del Norte es el capítulo más reciente de esta tendencia. Lo que parecía un camino pavimentado hacia el Monumental terminó en una sorpresa total para la prensa y la afición.
La narrativa de este fichaje asegura que Barcelona SC estuvo a un paso de concretar la incorporación del volante. Según fuentes cercanas a la negociación, solo faltaba la firma para que Pazmiño se pusiera a las órdenes del Ídolo del Astillero, existiendo incluso un acuerdo verbal en los términos económicos. Sin embargo, en un descuido administrativo o una duda de último momento, la directiva torera se durmió.
Fue en ese momento de incertidumbre cuando apareció la figura de Esteban Paz, quien con su experiencia en la gestión deportiva no dejó pasar la oportunidad. El dirigente, ahora vinculado al proyecto de Leones del Norte, se movió con rapidez y eficacia para arrebatarle el refuerzo al equipo canario. La gestión de Paz fue determinante para convencer al jugador de que el proyecto en Ibarra era el lugar ideal.
De esta manera, Dario Pazmiño vuelve al país para defender los colores del cuadro de Imbabura, una noticia que ha sacudido la planificación de la Serie B y ha puesto los focos sobre el equipo felino. El contrato se ha sellado por un año, tiempo en el cual el jugador buscará recuperar su mejor nivel y demostrar que sigue siendo una pieza de jerarquía.
La llegada de un jugador de su recorrido a la ciudad de Ibarra genera una expectativa sin precedentes en la hinchada local. Se espera que Pazmiño aporte no solo su técnica individual, sino también el liderazgo necesario para guiar a una plantilla que combina juventud con ambición. El cuadro de Leones ha dado un golpe sobre la mesa.
Para Barcelona SC, este episodio queda como una lección sobre la volatilidad de las transferencias. Perder a un jugador que ya se daba por sentado suele generar críticas internas, especialmente cuando el destino final es un equipo con un proyecto emergente. Mientras tanto, Pazmiño ya se alista para integrarse a la disciplina de su nuevo club.