Pablo Trobbiani empieza a imprimirle su propia identidad a Barcelona SC y sus primeras decisiones dejan diferencias respecto al ciclo de César Farías. Después de sus primeros entrenamientos al frente del equipo, el estratega explicó que pretende construir un conjunto ofensivo, intenso y dispuesto a asumir riesgos con tal de buscar permanentemente el arco contrario, una idea que empieza a generar expectativas después de la victoria 3-0 sobre Orense en el estadio Monumental.
Trobbiani fue bastante claro al explicar cuál será su filosofía. El entrenador sostuvo que, si tiene que correr riesgos, está dispuesto a hacerlo mientras trabaja para corregir los problemas que puedan aparecer, pero sin abandonar la intención de atacar.
La declaración permite entender algunas de las modificaciones observadas desde su llegada. Barcelona mostró mayor intención de atacar espacios, acercó más futbolistas al área rival y consiguió aprovechar mejor las características individuales de algunos jugadores que anteriormente no estaban ofreciendo su mejor rendimiento.
Tomás Rodríguez, por ejemplo, fue utilizado como delantero centro y respondió con dos goles. Tomás Martínez también encontró mayor protagonismo y terminó destacándose dentro de un Barcelona que consiguió una victoria necesaria.
Trobbiani quiere un Barcelona SC que salga a buscar los partidos
La principal declaración del entrenador estuvo relacionada directamente con su intención ofensiva.
Si tengo que tomar riesgos, voy a tomarlos con tratar de corregir, pero siempre jugando para buscar el arco contrario, explicó Trobbiani al analizar la propuesta que pretende desarrollar.
Su pensamiento representa una declaración de intenciones. No significa que Barcelona vaya a descuidar completamente su defensa, sino que el objetivo será corregir los problemas sin sacrificar la iniciativa ofensiva.
También destacó aspectos que encontró después de trabajar directamente con la plantilla. Trobbiani valoró la evolución, intensidad y calidad existente entre sus futbolistas, características que considera fundamentales para ejecutar su idea.
El 3-0 ante Orense fue una primera señal positiva, aunque todavía será necesario observar al equipo durante varios encuentros antes de determinar cuánto puede cambiar definitivamente su funcionamiento.
Lo que sí parece evidente es que Trobbiani pretende que Barcelona vuelva a asumir el protagonismo, especialmente cuando juega en el Monumental.
La primera respuesta de los jugadores fortalece la propuesta de Trobbiani
El gran respaldo para cualquier entrenador termina llegando mediante los resultados y los futbolistas.
En ese sentido, Trobbiani tuvo un comienzo alentador. No solamente consiguió una victoria contundente, sino que recuperó actuaciones individuales que Barcelona necesitaba.
Tomás Rodríguez representa probablemente el ejemplo más evidente. El panameño había atravesado dificultades para convertir, pero ubicado como referencia central consiguió un doblete frente a Orense. Tomás Martínez, por su parte, reconoció posteriormente la importancia que representa recibir confianza y continuidad.
Son pequeños cambios que comienzan a diferenciar esta etapa de lo ocurrido anteriormente.
Trobbiani tampoco necesita transformar completamente al equipo de un día para otro. Su primera misión parece estar centrada en aprovechar mejor las características que ya posee el plantel y otorgarle una identidad reconocible.
La verdadera prueba llegará cuando Barcelona enfrente rivales que consigan presionarlo, quitarle espacios o castigarlo precisamente por esos riesgos que su entrenador está dispuesto a asumir.
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Por ahora, el mensaje hacia los jugadores y los aficionados está definido: Trobbiani acepta equivocarse mientras corrige, pero no quiere un Barcelona que renuncie al ataque. Después del 3-0 ante Orense, esa filosofía comienza su etapa más importante: demostrar que también puede sostenerse con resultados.







