Vendía camarón, gracias a Neicer Reasco llegó a Liga de Quito y ganó 2 Recopas y 1 Sudamericana
El propio jugador confesó que Neicer Reasco le ayudó cuando llegó a Quito y terminó alcanzando la gloria con LDU
La historia de Ángel Cheme es una de las más asombrosas y controvertidas del fútbol ecuatoriano, marcada por un origen humilde y un ascenso meteórico. Recientemente, en el programa "Reyes de Copas" de El Futbolero Ecuador, Cheme compartió mesa con figuras como Franklin Salas y Neicer Reasco, revelando detalles inéditos de su pasado. Antes de brillar en los estadios más importantes del continente, Ángel se ganaba la vida vendiendo camarón, una labor sacrificada que realizaba en su natal Esmeraldas.
Fue precisamente esa actividad la que le abrió las puertas del profesionalismo de una manera casi accidental. Según relató, su vínculo con el fútbol de élite comenzó cuando solía venderle camarones a Neicer Reasco. La relación de confianza con el lateral histórico de la Selección de Ecuador permitió que su talento fuera notado. Reasco, al ver sus condiciones físicas y técnicas, fue el puente fundamental para que Cheme llegara a Liga de Quito, el club donde alcanzaría la gloria eterna.
Ángel Cheme fue figura en Liga de Quito y ganó 3 títulos internacionales:
Una vez instalado en el conjunto "Albo", Cheme se convirtió en una pieza importante para el esquema de Edgardo Bauza. Su potencia por las bandas y entrega lo llevaron a formar parte de la época dorada del club. Con la camiseta de LDU, el esmeraldeño logró lo que pocos futbolistas pueden presumir en su palmarés: levantó dos Recopas Sudamericanas (2009 y 2010) y una Copa Sudamericana (2009), consolidando el dominio internacional del equipo universitario.
Aquí puedes ver la entrevista complete de Reyes de Copas con Ángel Cheme:
En la charla con el "Mago" Salas y Neicer, Cheme recordó con nostalgia y orgullo cómo pasó de las jornadas de comercio informal a celebrar títulos frente a gigantes como Estudiantes de La Plata o Fluminense. Su testimonio en El Futbolero resaltó la importancia de las oportunidades y la ayuda de colegas como Reasco, quienes ven más allá del negocio y apuestan por el talento de barrio que muchas veces pasa desapercibido.
Sin embargo, su carrera también estuvo marcada por la polémica de la suplantación de identidad, bajo el nombre de Gonzalo Chila. En el programa, se abordó cómo este "pecado de juventud" lo persiguió durante años, pero también se destacó su resiliencia. A pesar de la sanción y el escándalo mediático que estalló en 2010, nadie puede quitarle el mérito deportivo de haber sido un guerrero en la cancha durante los años más exitosos de la institución blanca.
Hoy, Ángel Cheme mira hacia atrás con la satisfacción de haber superado la adversidad. Su relato es un recordatorio de que el fútbol ecuatoriano está lleno de historias de superación donde un vendedor de camarón, con el empujón correcto y una voluntad inquebrantable, puede llegar a la cima de América. Su paso por Liga de Quito sigue siendo recordado por la hinchada como el de un jugador que, independientemente del nombre en su cédula, dejó el alma por los colores.