La previa del esperado encuentro entre México e Inglaterra por el Mundial 2026 volvió a estar marcada por incidentes fuera de la cancha. En los exteriores del hotel Marriott de Santa Fe, donde se hospeda la delegación inglesa, un importante grupo de aficionados mexicanos se congregó para realizar una serenata al combinado europeo. El ambiente se fue calentando con el paso de los minutos y, aunque varios seguidores aseguraban que permanecían dentro de los límites permitidos por las autoridades, la presencia policial aumentó hasta que comenzó un operativo para despejar la zona.
Durante el procedimiento se registraron momentos de tensión, ya que algunos aficionados se resistieron a abandonar el lugar y se produjeron empujones mientras los agentes intentaban restablecer el orden. Todo ocurrió bajo un fuerte despliegue de seguridad que buscaba garantizar la tranquilidad de la selección inglesa antes de su compromiso frente al conjunto local. Las imágenes difundidas en redes sociales rápidamente generaron comentarios entre los aficionados, especialmente por el episodio ocurrido días atrás con la Selección de Ecuador.
La Policía también retiró a los hinchas mexicanos del hotel en el partido contra Ecuador, pero en la madrugada
Lo sucedido con Inglaterra inevitablemente trajo a la memoria lo ocurrido durante la concentración de Ecuador antes de disputar los dieciseisavos de final del Mundial 2026. En aquella ocasión, un numeroso grupo de aficionados mexicanos permaneció durante varias horas en los exteriores del hotel donde descansaba la delegación tricolor, utilizando música, cánticos y ruido con el objetivo de hacerse sentir antes del compromiso disputado en el Estadio Azteca.
Según los reportes conocidos después de aquel encuentro, la presencia policial también terminó interviniendo para retirar a los aficionados, aunque esa acción se produjo únicamente durante la madrugada, cuando el grupo ya llevaba varias horas concentrado frente al hotel. Precisamente esa demora fue uno de los aspectos cuestionados desde el entorno ecuatoriano, que posteriormente elevó un reclamo ante las autoridades correspondientes.
Los elementos de seguridad previo no fueron suficientes para frenar a los hinchas en los exteriores
Antes de la llegada de Inglaterra ya se había informado que existiría un operativo especial para proteger la concentración del equipo europeo y evitar que se repitieran escenas similares a las vividas por Ecuador. Incluso trascendió que la ubicación del hotel se había manejado con estricta reserva para reducir el riesgo de concentraciones masivas. Sin embargo, pese a esas medidas preventivas, los aficionados mexicanos lograron reunirse nuevamente en los exteriores del establecimiento.
El despliegue de seguridad terminó actuando una vez que la concentración de personas ya se había formado, lo que generó nuevas críticas sobre la eficacia de las medidas implementadas para evitar este tipo de situaciones. Aunque finalmente la policía consiguió despejar el área y controlar el orden, el episodio volvió a alimentar el debate sobre las condiciones extradeportivas que han rodeado algunos partidos de México durante el Mundial 2026.







