La búsqueda de un nuevo entrenador para la Selección de Chile sigue generando rumores en Sudamérica y uno de los nombres que ha tomado fuerza en las últimas semanas es el de Gustavo Alfaro. Diversos medios señalan que la federación chilena estaría dispuesta a realizar un importante esfuerzo económico para convencer al técnico argentino de asumir el desafío de devolver a la Roja a los primeros planos del continente.

Según las versiones que circulan en la prensa deportiva, Chile podría ofrecerle a Alfaro un salario cercano a los 2,5 millones de dólares por temporada, una cifra superior a los aproximadamente 2 millones de dólares que percibe Sebastián Beccacece como seleccionador de Ecuador, de acuerdo con reportes de TyC Sports. Aunque por el momento no existe una propuesta oficial confirmada, el interés tendría lógica debido a la experiencia que Alfaro ha acumulado dirigiendo selecciones nacionales y a los buenos antecedentes que dejó durante su paso por la Tri.

La experiencia reciente de Gustavo Alfaro

Gustavo Alfaro se encuentra actualmente al frente de la Selección de Paraguay, combinado al que llegó después de completar un ciclo que dejó buenas sensaciones en Ecuador. Con la Tri logró clasificar al Mundial de 2022 y consolidó una generación de futbolistas jóvenes que posteriormente se convirtió en la base del equipo nacional.

Su experiencia con selecciones es uno de los principales argumentos que respaldan su candidatura para cualquier proyecto internacional. Además de conocer el fútbol sudamericano, Alfaro ha demostrado capacidad para gestionar grupos bajo presión y competir en torneos de alto nivel. Precisamente esa trayectoria es la que habría despertado el interés de Chile, que busca un entrenador con recorrido y capacidad para reconstruir una selección que atraviesa un período de renovación.

Gustavo Alfaro y Paraguay decepcionaron en su debut

El inicio de Paraguay en el Mundial 2026 estuvo lejos de lo esperado. La Albirroja cayó en su primer compromiso frente a Estados Unidos, un resultado que complicó sus aspiraciones dentro del grupo y generó críticas hacia el funcionamiento colectivo del equipo dirigido por Gustavo Alfaro. La derrota obligó a Paraguay a jugarse gran parte de sus opciones de clasificación en los siguientes encuentros de la fase de grupos.

A pesar de ello, el técnico argentino salió públicamente a respaldar a sus jugadores y asumió la responsabilidad por el resultado. Su mensaje fue claro: pidió apoyo para el plantel y señaló que cualquier crítica debía dirigirse hacia él. Mientras intenta revertir el complicado arranque paraguayo en el Mundial, los rumores sobre un posible interés de Chile continúan creciendo, aunque por ahora el entrenador mantiene toda su atención puesta en el objetivo de llevar a Paraguay a la siguiente ronda del torneo.