River Plate podría intentar nuevamente seducir a Marcelo Gallardo si decide realizar un cambio profundo en su proyecto deportivo, justo cuando el entrenador argentino aparece como una de las principales opciones para asumir el mando de la Selección de Ecuador. Por ahora, no existe una oferta oficial del conjunto millonario, por lo que cualquier cifra debe manejarse como una posibilidad y no como una negociación confirmada. Sin embargo, un contrato situado entre USD 6 y 8 millones anuales tendría la capacidad económica para competir directamente con los aproximadamente USD 3,5 millones por temporada que se han manejado alrededor de la propuesta de la FEF.

El escenario resulta especialmente interesante porque Gallardo continúa sin equipo después de finalizar su segundo ciclo en River Plate en febrero de 2026. Durante las últimas semanas, su nombre volvió a aparecer en el radar de Ecuador, donde ya habrían existido contactos para conocer su predisposición a encabezar un proyecto hasta 2030. Si River decidiera intervenir, tendría a su favor el vínculo histórico entre ambas partes y el conocimiento que el entrenador posee de la institución. La posibilidad de ofrecerle un salario considerablemente mayor al que recibiría en Ecuador podría convertirse en una herramienta para intentar convencerlo de regresar al Monumental.

Marcelo Gallardo no le fue bien en su última etapa en River Plate

La segunda etapa de Gallardo en River Plate, desarrollada entre 2024 y 2026, no terminó alcanzando las expectativas que existían alrededor de su regreso. Después de haber construido una etapa histórica durante su primer ciclo, el entrenador volvió al club con la misión de recuperar el protagonismo internacional y consolidar nuevamente al equipo entre los grandes de Sudamérica. Sin embargo, los resultados y el funcionamiento colectivo no estuvieron siempre a la altura de lo esperado, generando cuestionamientos durante el proceso.

El hecho de que Gallardo haya terminado dejando el cargo en 2026 también explica por qué actualmente se encuentra evaluando cuidadosamente cuál será su próximo desafío. Una eventual propuesta de River tendría que convencerlo no solamente desde el aspecto económico, sino también desde un proyecto deportivo capaz de devolverle las condiciones necesarias para competir por títulos. Mientras tanto, Ecuador representa un reto completamente diferente para un entrenador que nunca ha dirigido una selección y que podría asumir la responsabilidad de conducir a la Tri durante un ciclo mundialista completo.

Marcelo Gallardo ya hasta se habría decidido por tener su sede principal en Quito como entrenador de Ecuador

Dentro de las conversaciones relacionadas con Ecuador, uno de los aspectos que habría avanzado sería la organización de la vida personal y laboral de Gallardo en caso de aceptar el cargo. Quito aparece como la alternativa más lógica para establecer su sede principal, debido a que allí se concentra buena parte de la actividad de la Federación Ecuatoriana de Fútbol y habitualmente se desarrollan trabajos relacionados con la Selección. El argentino todavía tendría que definir detalles relacionados con su permanencia en el país y los periodos en los que podría regresar a Argentina.

Esta situación podría jugar a favor de la FEF si las conversaciones efectivamente avanzan, aunque todavía no existe una confirmación oficial de que Gallardo haya cerrado su llegada ni de que haya definido una residencia en Quito. El interés de River, en caso de materializarse, modificaría el panorama porque pondría nuevamente sobre la mesa el componente emocional y económico que representa el club argentino para el entrenador. Ecuador, por su parte, tendría que defender su proyecto deportivo y las condiciones económicas acordadas para evitar que una eventual propuesta millonaria de River termine alejando al Muñeco de la Tricolor.