La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) ya aseguró 11 millones de dólares gracias a la participación de la Selección de Ecuador en el Mundial 2026. En las últimas horas surgieron versiones que aseguraban que la cifra ya superaba los 20 millones de dólares tras la clasificación a la siguiente ronda, pero esa información fue aclarada debido a una confusión sobre la forma en que la FIFA distribuye los premios económicos del torneo.

Los incentivos económicos por avanzar de fase no son acumulativos. Es decir, el dinero correspondiente a cada instancia reemplaza al anterior y no se suma a él. Por ese motivo, Ecuador no ha recibido 11 millones más otros 10,5 millones por clasificar, sino que actualmente el monto confirmado asciende a 11 millones de dólares, mientras que los siguientes premios dependerán exclusivamente del rendimiento que consiga la Tri en las rondas de eliminación directa.

¿Cuánto ganaría la TRI si pasa a octavos del Mundial?

Si la Selección de Ecuador logra superar la ronda de dieciseisavos de final y consigue un lugar entre los 16 mejores equipos del Mundial, la FEF recibirá un premio de 15 millones de dólares. Esto significa que el incremento respecto al monto actual será de 4 millones de dólares, reflejando el importante incentivo económico que representa avanzar una fase más en la Copa del Mundo.

Además del aspecto deportivo, esta cifra permitiría fortalecer distintos proyectos de la Federación relacionados con el desarrollo del fútbol ecuatoriano. Alcanzar los octavos de final no solo representaría un logro histórico para la selección, sino también un beneficio financiero importante para continuar impulsando el crecimiento de las diferentes categorías nacionales.

¿Cómo se reparten los premios en cada selección?

Los premios entregados por la FIFA no permanecen íntegramente en las federaciones. Habitualmente, cada asociación nacional establece antes del torneo un sistema de bonificaciones mediante acuerdos internos con el cuerpo técnico, los jugadores y otros integrantes de la delegación, definiendo qué porcentaje de los ingresos será distribuido según los objetivos deportivos alcanzados.

El resto del dinero queda en manos de la federación correspondiente para cubrir gastos operativos, inversiones, procesos de selecciones nacionales y otros proyectos institucionales. Cada país maneja estos recursos de acuerdo con sus propios reglamentos y acuerdos internos, por lo que la distribución puede variar entre una selección y otra, aunque el objetivo común suele ser premiar el rendimiento deportivo y fortalecer el desarrollo del fútbol a largo plazo.