Angelo Preciado no debe volver más a la selección ecuatoriana de fútbol
El lateral derecho se habría quejado de los efectos de la altura.
A mala hora que llegó a mis oídos los dichos de Angelo Preciado. El lateral derecho se habría quejado de los problemas que le causo la altura en el último partido que la selección jugó en Quito contra Colombia. Cuidado, este es un tema delicado. No podemos dar la mínima ventaja a los detractores guayaquileños.
Estimados jugadores de la Tri, si en algún momento sienten que el efecto altura puede ser contraproducente, no digan nada. Si ustedes sienten ligeramente alguna sensación, qué diremos de los jugadores que vienen del llano como los brasileños, los argentinos o los uruguayos.
Algunos jugadores se sienten divas y están llenos de arrogancia. Usted nunca escuchó decir semejantes barbaridades a Ulises de la Cruz o Antonio Valencia, profesionales de verdad. Agachen la cabeza y trabajen con consciencia porque parece que al futbolista ecuatoriano le falta amor propio; le falta cuidarse más, alimentarse mejor y descansar lo necesario.
No quiero volver a escuchar que digan esta clases de cosas. Pronto hablaré con Félix Sánchez Bas para que Angelo Preciado ya no sea convocado en las próximas fechas de eliminatorias. Hay que erradicar desde la raíz este tipo de comportamientos que algún día puede que afecten el convivir armónico de la selección ecuatoriana de fútbol.