El histórico mediocampista también habría buscado garantizar el cobro de los haberes pendientes que el conjunto amarillo mantiene con él y habría puesto una postura contundente sobre la mesa: regresar al club o iniciar acciones para reclamar lo adeudado. Según contó Aurelio Dávila en el programa La Voz Autorizada de El Futbolero Ecuador, Díaz habría transmitido que Barcelona debía contratarlo nuevamente o se exponía a una demanda relacionada con el dinero pendiente. La cantidad que Barcelona tendría que cancelar al Kitu se encontraría alrededor de los USD 2,5 millones, una obligación considerable para una institución que atraviesa una delicada situación financiera. Ahora que volverá Damián Díaz, uno de los grandes prospectos sería borrado.

Finalmente, las dos partes encontraron una fórmula para solucionar el problema. Díaz regresó como futbolista y, paralelamente, se habría establecido un acuerdo para cancelar la deuda acumulada durante los próximos ocho años. De esta manera, Barcelona evita tener que desembolsar inmediatamente los USD 2,5 millones y el jugador consigue una estructura de pagos para recuperar progresivamente el dinero que se le adeuda.

El regreso de Damián Díaz también habría evitado una posible demanda contra Barcelona SC

La relación entre Díaz y Barcelona siempre estuvo marcada por un fuerte componente sentimental. El Kitu fue campeón con el club en 2012, 2016 y 2020 y se convirtió en una de las figuras más importantes de su historia reciente.

Sin embargo, el fútbol también tiene una dimensión contractual.

Según la versión revelada por Dávila, el regreso no habría ocurrido exclusivamente porque Díaz quería terminar su carrera vistiendo nuevamente la camiseta amarilla. Resolver los compromisos económicos pendientes también habría sido fundamental.

La posibilidad de iniciar un reclamo representaba otro problema para Barcelona. El club ya mantiene numerosas obligaciones y sumar un nuevo proceso relacionado con una cantidad cercana a USD 2,5 millones podía aumentar la presión sobre sus finanzas.

La solución habría terminado beneficiando a ambas partes.

Díaz vuelve al equipo donde quiere cerrar su carrera y Barcelona consigue tiempo para cancelar una deuda que difícilmente podría pagar de una sola vez.

Barcelona tendría ocho años para cancelar los USD 2,5 millones que le debe al Kitu

El punto más importante del acuerdo estaría precisamente en la forma de pago.

Barcelona tendría un plazo de aproximadamente ocho años, equivalentes a 96 meses, para cancelar la deuda pendiente con Díaz. Si los USD 2,5 millones fueran distribuidos en cuotas iguales, el resultado sería de aproximadamente USD 26.042 mensuales.

Ese dinero sería independiente de la remuneración correspondiente a su nuevo contrato como futbolista.

Si se toma como referencia un nuevo salario cercano a los USD 10 mil mensuales, Barcelona tendría temporalmente dos compromisos relacionados con Díaz: su remuneración actual y las cuotas correspondientes a obligaciones anteriores.

Mientras permanezca jugando, eso llevaría el desembolso relacionado con el Kitu a alrededor de USD 36 mil mensuales, tomando como referencia una división uniforme de la deuda.

Después de su retiro, Barcelona tendría que continuar cumpliendo con las cuotas pendientes hasta completar el convenio, siempre que esas sean efectivamente las condiciones finales establecidas.

La versión de que Díaz habría advertido con una posible demanda corresponde a lo relatado por Aurelio Dávila y no a una declaración pública del propio futbolista.

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Lo cierto es que el regreso del Kitu habría permitido encontrar una salida a dos necesidades: Díaz vuelve a Barcelona SC para afrontar la recta final de su carrera y, al mismo tiempo, obtiene un mecanismo para garantizar el cobro de los aproximadamente USD 2,5 millones que el club mantiene pendientes con él.