Lo llevaron a la cárcel de Turi en Cuenca y así luce Antonio Álvarez

Antonio Álvarez fue trasladado a Cuenca, mientras siguen las investigaciones

Antonio Álvarez fue trasladado a Cuenca, mientras siguen las investigaciones
Antonio Álvarez fue trasladado a Cuenca, mientras siguen las investigaciones
Foto de David Alomoto
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La noticia del traslado de Antonio Álvarez a la cárcel de Turi ha sacudido los cimientos del fútbol nacional. Tras su sorpresiva detención en el marco del "Caso Goleada", el exdirigente de Barcelona SC fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad hasta el Centro de Privación de Libertad en Cuenca. El impacto de ver a una de las figuras más mediáticas del país en un entorno de máxima seguridad ha generado un eco inmediato en las redes sociales.

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En las fotografías filtradas durante el proceso de registro, se observa un cambio radical en su semblante tras sus primeras horas de reclusión. Lejos de los trajes impecables y la actitud desafiante que solía mostrar en las ruedas de prensa, el exdirectivo aparece con el cabello desarreglado y una expresión de evidente agotamiento. La mirada perdida y el rostro desencajado reflejan el duro golpe que ha significado su detención.

Lo llevaron a la cárcel de Turi debido a la magnitud de los cargos que se le imputan, relacionados con presuntas irregularidades financieras que habrían afectado no solo a sus empresas personales. El centro penitenciario de Cuenca, conocido por albergar casos de alta relevancia y peligrosidad, cuenta ahora entre sus filas con un hombre que, hasta hace pocos meses, ostentaba el cargo más importante en la institución deportiva más popular del Ecuador.

Según reportes de los guías penitenciarios, el exdirigente ha mantenido un perfil bajo, evitando el contacto con la población general por motivos de seguridad. Se comenta que pasa gran parte del tiempo en su celda, recibiendo únicamente la visita de sus abogados defensores, quienes intentan revertir la medida de prisión preventiva.

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El presente de Antonio Álvarez en el frío de Cuenca es la crónica de un colapso institucional anunciado. Su imagen actual, despojado de todo poder y jerarquía, es el testimonio visual de un proceso que apenas comienza y que promete revelar más detalles oscuros. Mientras la justicia sigue su curso en los tribunales, el exdirigente deberá acostumbrarse a la dura realidad de Turi.

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