Mientras la deuda de Barcelona SC subió a 55 millones, el déficit que tiene Liga de Quito y no puede fichar
Barcelona SC y Liga de Quito tienen altos montos que cancelar, además que tienen sanciones que les impide fichar
La crisis financiera que sacude a los grandes del fútbol ecuatoriano ha revelado realidades contrastantes en este inicio de 2026. Mientras Barcelona Sporting Club sigue bajo el ojo del huracán con un pasivo que ha escalado hasta los 55 millones de dólares, en la capital, la situación de Liga de Quito ha generado una mezcla de preocupación y esperanza. Se estima que el déficit de la institución alba ronda los 30 millones de dólares, una cifra considerable que inicialmente ha limitado su agresividad en el mercado de pases, pero que cuenta con un plan de mitigación en marcha.1
A diferencia del club amarillo, donde el crecimiento de la deuda parece no encontrar techo, Liga de Quito ha logrado implementar una estrategia de saneamiento aprovechando sus recientes éxitos deportivos. La dirigencia ha enfocado sus esfuerzos en utilizar los millonarios ingresos provenientes de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana para abonar directamente a las deudas más urgentes. Estos premios de CONMEBOL han sido el salvavidas necesario para evitar que el déficit operativo paralice por completo la gestión administrativa del club.
Otro pilar fundamental en la reducción del pasivo albo ha sido la venta de jugadores al mercado internacional. Las transferencias de jóvenes talentos y figuras consolidadas han inyectado una liquidez inmediata que ha permitido a LDU bajar gradualmente esos 30 millones de déficit. Al exportar futbolistas a ligas con mayor poder adquisitivo, el equipo de Ponciano no solo se oxigena económicamente, sino que demuestra que su modelo de gestión deportiva sigue siendo una de las fuentes de ingresos más rentables para equilibrar las cuentas.
La fidelidad de la hinchada también ha jugado un rol determinante en este proceso de recuperación. Las recaudaciones por taquilla, especialmente en partidos de alta convocatoria y torneos internacionales, han superado las expectativas de la directiva. Cada noche de fútbol en el Rodrigo Paz Delgado ha representado un ingreso neto vital que se destina al pago de deudas corrientes, permitiendo que el club mantenga una estabilidad operativa mínima mientras sigue lidiando con las restricciones que impone su déficit acumulado.
Pese a estos esfuerzos por bajar la deuda, la realidad es que el club aún enfrenta periodos donde la capacidad de fichar se ve comprometida. La política de la institución ha pasado de las contrataciones ostentosas a una selección minuciosa de refuerzos, priorizando jugadores que lleguen libres o bajo esquemas de pago flexibles. Esta cautela es la que ha generado la sensación de que Liga "no puede fichar", cuando en realidad se trata de una administración responsable para no repetir los errores que llevaron la deuda a los niveles actuales.
El panorama para Liga de Quito en 2026 es de una transición financiera controlada. Si bien los 30 millones de déficit siguen siendo una carga pesada comparada con la deuda de 55 millones de Barcelona SC, el equipo capitalino tiene la ventaja de contar con ingresos diversificados y constantes. El éxito de este año dependerá de mantener ese equilibrio: seguir siendo competitivos en la cancha para asegurar premios y taquillas, mientras se continúa pagando centavo a centavo un pasivo que hoy parece más manejable que nunca.