Barcelona SC se lamenta, dejaron ir a Leonel Quiñónez y ahora lo que hizo con Liga de Quito a los de Palmeiras
El cuadro torero tuvo al lateral, quien en Liga de Quito no ha parado de sorprender, incluso en semis contra Palmeiras
La memorable goleada de Liga de Quito a Palmeiras en la semifinal de la Copa Libertadores ha puesto de manifiesto un doloroso lamento en las filas de Barcelona Sporting Club. La directiva e hinchada torera no pueden evitar lamentarse por la decisión de haber dejado marchar a Leonel Quiñónez, el lateral izquierdo que fue clave en la exhibición ofensiva de LDU. Quiñónez, que demostró un nivel superlativo contra el gigante brasileño, fue protagonista de una de las mejores noches coperas de los Albos.
El rendimiento de Leonel Quiñónez en la "Casa Blanca" fue tan dominante que la prensa ecuatoriana coincidió en que el lateral "tuvo de hijo" a sus marcadores de Palmeiras. El sector izquierdo del ataque de LDU fue una avenida para el ecuatoriano, quien se adueñó de la banda, combinando una defensa sólida con una proyección ofensiva imparable. Los jugadores brasileños no encontraron la fórmula para contener la explosividad del lateral, quedando constantemente expuestos a sus incursiones.
Quiñónez demostró una vocación ofensiva formidable y una precisión digna de un extremo. Las estadísticas del partido respaldan su impacto: fue uno de los jugadores que más probó al portero rival, llegando a disparar al arco en repetidas ocasiones. Más allá de los remates, su principal arma fue la capacidad de desborde, penetrando la defensa del Verdão las veces que quiso para generar centros peligrosos o forzar faltas cerca del área.
De hecho, el lateral no solo contribuyó con su presencia, sino que fue protagonista directo en el primer gol, el que abrió el camino a la goleada. Tras una brillante asistencia de Alzugaray, Quiñónez desbordó con autoridad por la izquierda y mandó un centro preciso al área, que el boliviano Gabriel Villamil transformó en el 1-0. Minutos después, fue un potente disparo de Quiñónez el que terminó en una mano penal que Alzugaray capitalizó para el 2-0, demostrando que su impacto fue decisivo en el marcador.
La exhibición de Leonel Quiñónez lo colocó a la par de las otras figuras de la noche. Junto a Bryan Ramírez y Gabriel Villamil, el lateral formó un tridente incontrolable que desarticuló por completo la estrategia de Palmeiras. Mientras Ramírez sembraba el caos en el frente de ataque y Villamil marcaba un doblete histórico, Quiñónez garantizaba la profundidad y la generación constante de oportunidades desde el lateral.
Para Barcelona SC, ver a un jugador que vistió sus colores brillar con esa intensidad en una semifinal de Copa Libertadores, siendo figura en un triunfo histórico, es un trago amargo. La decisión de dejarlo partir a un rival directo ahora parece un error costoso. El partido no solo fue una goleada para LDU, sino también un recordatorio para el Ídolo del Astillero del inmenso potencial ofensivo que dejaron escapar en la figura de Leonel Quiñónez.