Ya que dijeron que las camisetas de LDU están feas, buscaron al diseñador para que cuente en qué se inspiró
La camiseta 2026 de Liga de Quito no gustó a los hinchas, sobre todo la celeste porque se parece al de la Católica
La controversia por la nueva indumentaria de Liga de Quito para este 2026 llevó al equipo de El Futbolero a emprender una misión de investigación en las calles. Ante la ola de críticas en redes sociales que calificaban los diseños como "feos" o carentes de innovación, Patricio Constante y Diego Cargua se desplazaron hasta una de las principales tiendas deportivas encargadas de la distribución oficial. El objetivo era claro: ponerle nombre y apellido al responsable de la estética alba, pero la búsqueda se transformó rápidamente en un laberinto de evasivas y sorpresas inesperadas.
Al ingresar al establecimiento, los comunicadores abordaron directamente al personal para indagar sobre el origen creativo de la prenda. Sin embargo, se toparon con una respuesta desalentadora: dos de las personas que los atendieron afirmaron no tener idea de quién diseñó la camiseta. Este desconocimiento por parte de quienes están en la primera línea de venta generó un ambiente de misterio, sugiriendo que la marca patrocinadora o la dirigencia han mantenido bajo llave el proceso de diseño, evitando señalar a un autor específico ante la reacción dividida de la hinchada.
En medio de la infructuosa búsqueda del diseñador, surgió una de las anécdotas más curiosas de la jornada. Uno de los trabajadores encargados de los percheros, quien resultó ser un confeso hincha de Barcelona SC, dio su veredicto sobre la prenda del eterno rival. Para sorpresa de Cargua y Constante, el seguidor torero fue honesto y rompió con el fanatismo: no le pareció fea la camiseta blanca de Liga de Quito. Según su perspectiva objetiva, el modelo mantiene una elegancia clásica que, lejos de ser un desastre, cumple con los estándares estéticos de un club grande.
A pesar de los esfuerzos por rastrear el origen del diseño, incluso consultando plataformas digitales y fuentes cercanas al club, Pato Constante no logró encontrar al diseñador de la página ni a la agencia creativa encargada. Parecía que, estratégicamente o por omisión, nadie quería asumir la responsabilidad de la propuesta visual que lucirá el equipo de Tiago Nunes. Este vacío informativo solo ha servido para alimentar las teorías de los fanáticos sobre si el diseño fue una imposición corporativa o un proyecto interno que no terminó de cuajar entre los socios.
Sin embargo, no todo fue decepción durante la visita a la tienda. Aunque Pato inició la jornada cuestionando la estética de la indumentaria, terminó sucumbiendo ante una de las variantes de la colección. Tras verla de cerca y evaluar los detalles, Patricio Constante terminó comprando la camiseta negra de LDU, la versión alterna que, al parecer, goza de mayor aceptación que la tradicional blanca. Este gesto demostró que, más allá de las críticas iniciales, la calidad de los materiales y los acabados terminaron convenciendo incluso a los críticos más feroces.
La investigación de El Futbolero dejó más preguntas que respuestas sobre la autoría de la piel universitaria para el 2026. Entre el anonimato del diseñador y el visto bueno inesperado de un barcelonista, la camiseta de Liga de Quito sigue siendo el tema de conversación más caliente de la pretemporada. Al final, la compra de la versión negra por parte de Constante cierra el episodio con una nota irónica: a veces, lo que en fotos parece "feo", en las manos (o en la caja de pago) termina ganándose un lugar en el armario de los aficionados.