Malos perdedores, revelaron lo que hizo Barcelona SC a los hinchas de Argentinos ni bien perdieron en el Monumental
A Barcelona SC le pegó fuerte la derrota contra los argentinos, ya que se ponen a tiro de la eliminación de Libertadores
El debut de Barcelona SC en la Copa Libertadores 2026 no solo dejó una mancha en lo deportivo, sino también en lo institucional debido a un comportamiento que muchos califican de "malos perdedores". Según revelaron los panelistas de La Radio Redonda Guayaquil, apenas se dio el pitazo final y se consumó la derrota ante Argentinos Juniors, la administración del Estadio Monumental tomó una medida drástica y cuestionable que puso en riesgo la seguridad de los asistentes.
La denuncia sostiene que, en un acto de aparente represalia o frustración por el resultado adverso, les apagaron las luces del estadio casi de manera inmediata. Esta acción dejó a oscuras gran parte de las instalaciones, complicando la visibilidad en un momento crítico donde el flujo de personas es mayor. Lejos de seguir los protocolos habituales de evacuación iluminada, el "apagón" fue interpretado como un gesto de descortesía total hacia el equipo visitante y su parcialidad.
Lo más preocupante de esta situación fue la exposición de los hinchas de Argentinos Juniors. Los seguidores del "Bicho" se encontraban todavía en su platea asignada, cumpliendo con el protocolo de seguridad que los obliga a esperar a que la hinchada local abandone el recinto para evitar enfrentamientos en los exteriores. Al quedar a oscuras, la incertidumbre y el temor se apoderaron del sector visitante, ya que se encontraban en un estadio ajeno y sin las condiciones mínimas de visibilidad para resguardarse.
Este tipo de actos, conocidos en el argot futbolístico como "la vieja escuela" de la intimidación, son hoy duramente sancionados por la CONMEBOL. En La Radio Redonda se enfatizó que, más allá del enojo por perder con un hombre más, Barcelona SC debe garantizar la hospitalidad y la seguridad de todos los presentes. Apagar las luces mientras todavía hay miles de personas dentro del escenario es una falta de ética deportiva que empaña la imagen de un club que aspira a ser un referente en el continente.
La medida no solo afectó a los visitantes, sino que también dificultó la salida de los propios hinchas "canarios" que aún permanecían en las gradas increpando a sus jugadores. La oscuridad pudo haber sido el caldo de cultivo perfecto para accidentes o altercados mayores en los pasillos del Monumental. La prensa guayaquileña fue tajante: la frustración por el gol agónico de Diego Porcel no justifica poner en riesgo la integridad física de los aficionados con este tipo de represalias infantiles.